Lo que sostiene una dotación cuando el frente de trabajo no da tregua
Trabajamos con contratistas mineros, empresas de construcción civil y almacenes de operación que reponen uniformes cada campaña. Estos son los puntos que definen si un jean industrial aguanta la faena completa o se rompe antes del segundo lavado.
Costura triple en tiros y entrepierna
Son las zonas que primero ceden cuando el operario se agacha, sube a una tolva o carga herramienta. Reforzamos con pespunte triple e hilo de poliéster de alta tenacidad para que la costura no se abra antes que la tela.
Rodillas con doble capa de denim
La rodilla es el punto de contacto con roca, andamio y piso de almacén. Colocamos una segunda capa de tela del mismo gramaje, cosida por separado, para que el desgaste no atraviese el pantalón en pocas semanas.
Denim de 14 oz en trama cerrada
El gramaje alto no es un detalle decorativo: define cuánto tarda la tela en abrirse por abrasión con polvo y mineral. Trabajamos con trama cerrada en índigo, que además mantiene el color después de lavados industriales repetidos.
Cintas reflectivas y visibilidad en obra
En frentes con maquinaria en movimiento, la visibilidad del personal operativo es parte del protocolo. Las cintas se cosen con hilo reforzado en ruedo y pierna, no se pegan, para que resistan el uso diario y el lavado.
Estandarización por talla y cuadrilla
Una dotación se entrega ordenada: cajas por talla, etiquetado interno por cuadrilla y ficha técnica de lavado. Así el área de logística reparte sin abrir cada prenda y el bordado corporativo se aplica sobre una base uniforme.
Combinación de referencias en una sola dotación
El jean índigo y el pantalón mostaza pueden convivir en la misma orden para distinguir frentes de trabajo. Mantenemos el mismo patrón y las mismas tallas, de modo que el operario no note diferencia al cambiar de prenda.