Feedback on Communication and Setup
Dante Mario Contreras Galindo, jefe de almacén en contratista minero
Valoración: 4 de 5
Pedimos la primera dotación de jean industrial para dos cuadrillas de tajo abierto y una de almacén. Lo que quiero dejar por escrito no es la tela, que ya conocíamos de un pedido anterior, sino cómo se armó el pedido y cómo se resolvieron los ajustes antes de cortar.
El primer contacto fue por correo, con la lista de tallas por cuadrilla y el requerimiento de cinta reflectiva en el ruedo. Nos respondieron con una ficha técnica donde venían gramaje, tipo de costura y ubicación de los refuerzos. Eso ayudó: no tuvimos que adivinar si el denim era de 12 o 14 oz, ni dónde iba el pespunte triple. La duda apareció con las tallas, porque en faena la gente no usa la misma que declara en planilla. Ahí el proceso se puso más lento de lo que esperábamos.
Nos pidieron una tabla de medidas reales tomadas en almacén, no solo tallas nominales. Fue un paso extra que no habíamos previsto, pero terminó evitando devoluciones. Con esa tabla ajustaron el tiro y el largo de entrepierna para los que trabajan con rodillera puesta. La comunicación por WhatsApp fue más ágil que por correo para confirmar detalles pequeños, aunque para cambios de cantidad siempre nos derivaron al correo formal, lo cual tiene sentido para dejar registro.
El punto donde hubo más ida y vuelta fue el bordado del logo en la pretina. Nosotros queríamos en la parte trasera, ellos recomendaron pecho de la casaca para no debilitar la costura de carga. Terminamos aceptando la recomendación porque explicaron que el bordado sobre la pretina puede abrir el remache con el uso. No es lo que habíamos imaginado, pero la lógica se sostiene.
La entrega llegó en cajas separadas por talla y por cuadrilla, con etiqueta interna. Eso nos ahorró el reparto en almacén, que normalmente nos toma medio día. El único detalle que anotamos como pendiente es que la guía de lavado industrial venía solo en la ficha digital, no impresa en cada caja. Para el personal nuevo eso genera preguntas. Lo resolvimos imprimiendo nosotros, pero sería útil que viniera incluida.
En resumen: el proceso de configuración del pedido exige más datos de los que uno lleva a la primera reunión, sobre todo medidas reales y definición de dónde va el bordado. Si se entra con esa información lista, el resto fluye. Si no, hay una semana de ajustes antes de que se confirme la orden de corte.